Una noche tuve insomnio, como las jirafas, las personas cercanas a mí saben que de manera cotidiana me despierto en la madrugada, ese viernes 5 de octubre me desperté a las 3am y no pude volver a dormir. A las 6am decidí bañarme y entonces sentí una bolita en mi cuerpo.

Cuando me dieron la noticia, no sentí enojo, ni resentimiento, ni miedo, era algo doloroso pero no definitivo como otras veces. En estas últimas semanas he tenido tantas pérdidas que aunque quiera, ya no soy la misma.

Explicar que tuve cáncer es complejo, a veces no quiero dar explicaciones, es tan difícil de entender, tan ilógico para mí, para quienes me rodean, ¿Cómo va a tener cáncer quien se dedica a salvar a niños con cáncer? No se, tampoco lo entiendo. No creo que sea karma, ni Dios, siempre he pensado que Dios nos trajo para ser felices y los problemas humanos o del cuerpo no son Su culpa, son cosas que pasan a veces sin mayor explicación, Él no “manda” las enfermedades… Lo que sí es de Dios, Universo, energía mística, Rosa de Guadalupe o como le llames es la fortaleza que tiene cada corazón para sacar lo mejor de cada experiencia (siempre y cuando así lo pidas y lo vivas desde la libertad)… Mi doctora (Dani) tampoco lo entendía, el día de la biopsia me decía, tu no vas a tener nada, no te preocupes, es una bolita seguramente sin importancia, a ti no te puede dar cáncer. Dani siempre ha sido mi ginecóloga, pero “curiosamente” también es oncóloga y yo le dejaba pelucas para las pacientes de oncología, porque considero que ninguna persona debería pagar por sentirse bien frente al espejo, por recordar como era antes de enfermarse…

4 días después de hacerme la biopsia, recibí una llamada de Lalo, un amigo doctor que estuvo tras los resultados de patología: ¿Puedes venir al hospital? Quiero platicar contigo. En ese instante lo supe todo. Llegue a verlo y sin palabras me puse a llorar. Pensé, si yo entrego las pelucas, ¿Quién me va a entregar la mía?, le pregunté ¿Se me va a caer el pelo verdad? Y me contestó: no seas vanidosa, vas a estar bien. Pero a ver… Creo que no me están entendiendo… La vanidad es mucho más fuerte a veces que perder otras cosas. Hay enfermedades en las que los demás no te piden explicaciones, no te exigen luchar, pero cuando se te cae el pelo, se te exige ser fuerte, ser una “guerrera” y finges una sonrisa en la cara sin estar bien, es lo que se espera de ti, porque lo que importa es que tengas salud, que estés bien… Pero no, no estás bien. Si pierdes tu pelo, pierdes una parte de ti y aparte tienes la obligación social de estar agradecida porque estas viva… Nadie que tenga pelo tiene derecho de decir que no importa no tenerlo, porque si, si importa.

No quiero leerme grosera ni amargada, simplemente soy sincera y en ese momento me importó pensar que se me podía caer el pelo.

Ese mismo día conocí al cirujano (Marcos) que me iba a operar junto con Dani, no me acuerdo de las explicaciones que me dio, sólo me acuerdo que lloré y me pasó unos kleenex. Bueno y no me cobró la consulta. Ahora en el seguimiento, les confirmo que Marcos es un gran doctor y ser humano, aparte me dio permiso de ir al concierto de Elmer después de la cirugía.

Al día siguiente fui a un PET, mi hijo estaba en la escuela y yo me fui sola, pero llegaron Marce y Palis, no sólo a saludar, a quedarse, a acompañarme, a llorar conmigo y abrazarme, a decirme que ahí se iban a quedar hasta que saliera. No tengo suficientes palabras de agradecimiento para ellas… Son de lo mejor que me ha puesto la vida.

Saliendo del PET, el médico nuclear me dijo que no tenía nada en los ganglios, lloré de felicidad, pues como sabrán, soy un poquito experta en el tema de cáncer… Sabía que estaba en una zona concentrado, que se podía ir con una simple operación. Sin embargo, la palabra “cáncer” es tan fuerte, que siempre ha merecido mi respeto y podría decir que hasta mi admiración, tiene una forma de comportarse tan “perfecta” que por eso logra hacer metástasis si no se detecta a tiempo.

He tenido tantas regresiones, tantos pensamientos, incluso puedo asegurar que he escuchado tantas veces a otras personas decirles a los niños del hospital guerreros…

Los enfermos no son guerreros. Se está poniendo de moda convertir a los enfermos en gladiadores. En una especie de atletas a los cuales se les exige que luchen para curarse.  No todo es de un guerrero porque también se trata de un paciente, una víctima arbitraria de algo tan injusto como sufrir cáncer. Convirtiéndolo en guerrero se está depositando en él toda la responsabilidad para curarse, ocultando que para curarse de una enfermedad nada es más importante que la inversión pública que se haga en investigación médica y en la calidad del sistema de salud pública.

A mi me operaron a la semana de haber confirmado el diagnóstico, pero cuando escucho las historias de mis niños, porque en realidad son míos a ratitos… Me doy cuenta que a veces, les dan cita hasta 3 meses después para hacerles una biopsia, y los resultados les pueden tardar 2 meses más, en ese tiempo el cáncer avanza, crece y viaja por el cuerpo… Para quienes no me conocen, les platico que desde hace 8 años me dedico a México Sonríe: ayudar, acompañar y hacer lo que esté en mis manos para que los niños tengan un tratamiento médico exitoso y logren vencer el cáncer.

Yo tengo una vida saludable, no fumo, como bien, no me gusta consumir hormonas ni muchos procesados aunque si me doy mis gustitos (y que bueno porque para eso es la vida) pero nada en exceso (¿Sabías que incluso las virtudes llevadas al exceso se convierten en defectos?). Es importante cuidar del cuerpo, es el hogar de nuestra alma y siempre he pensado que quiero una casa en donde mi alma se sienta contenta, en donde quiera estar el tiempo suficiente para sentir física y espiritualmente lo maravilloso que tiene la vida. Creo que si no me hubiera cuidado como lo he hecho, los resultados hubieran sido distintos.  Aunque en realidad, nunca sabremos que hubiera pasado si la vida fuera distinta, si el norte fuera el sur tal vez sería lo mismo (y aclaro que no me gusta mucho Arjona)…

Poco a poco se fueron enterando algunas personas cercanas a mí, hasta que entre mis amigas y yo decidimos hacer un chat motivacional: “Gaby #FuckCancer” para avisarle a las personas que me aman y amo cada noticia y así es más sencillo para no responder mensajes personalizados (quienes me conocen saben que los mensajes se me pierden y no es grosería es que literal se me pierden). Gracias a quienes forman parte de mi chat motivacional. Ustedes hacen mi vida muy feliz. Y también gracias a quienes de corazón me mandan su buena vibra desde la creencia que tengan, para el amor sincero cualquier espiritualidad es buena y funciona.

Si me conoces y apenas te enteraste de la noticia, gracias por evitar el morbo y mandarme tu buena vibra siempre. Gracias por no acosarme con preguntas ni querer interrogarme.

Se que “todo te pasa para bien”, pero no quiere decir que el proceso sea fácil… “lo mejor no quita lo difícil”.

Saliendo de la cirugía Majo me había dicho que iba a sentir mucho dolor y así fue, pero lo primero que pensé cuando lo sentí fue: estoy viva. A pesar de considerarme con gran fuerza de voluntad para evitar las cosas que me duelen, les confieso que sentir ese dolor me gustó… y mucho.

No se si esta historia haga de mi vocación algo más grande, en realidad me gustaba más la versión de dedicarme a ayudar simplemente por amor a la causa…

Mi marcador:

Gaby 1 – Cáncer 0.

 

Si no te ha dado cáncer, espero que mi historia te sirva para la detección temprana, no dejes pasar las revisiones médicas y no te confíes porque todavía no llegas al cuarto piso…

Si ya te dio cáncer, entiendo tu miedo. También pensé que me podía morir y yo quería ver crecer a mi Koala, tuve MUCHO miedo, no estoy lista para irme. Espero que sueltes el miedo y que seas feliz cada segundo de tu vida. Nunca vamos a saber cuánta nos queda.

Vive, come, viaja, ama, besa, no hagas tantos berrinches, no tengas miedo a volar y sobre todo… Cuida tu corazón. Mereces lo mejor siempre. Pero acuérdate que ser feliz no es estar en tu zona de confort. Ojalá te atrevas a serlo.

Y bueno, gracias a quienes me visitaron en el hospital, en mi casa, antes o después (Odi  y los ratones, Lalo, tía Geny “la mejor compañera de películas cursis”, Llantita, Paty Aliseda, Tía Karina, Palis Portilla, Marce Beraza, Marce Pulido, Patti, Carla, Elías, Brenda, mi Charolastra, Jorge Ugalde, Raúl Arregui, Gaby Biehl, Beto D, Beto F, Fernando, Sergio “sus detalles”, Cori, Lore Marín, Christian, Blasita, Geros, Majito, el Flan y sus maratones “que a veces empiezan cuando parece que yo ya llegué a la meta”… Miguel, Ivy, José Marcos, Gilda, Homero, Evelio, Letty, Oli, Mel, Pauchis, Chapis, Memo, Pepe Ramos, Pau (Beguito), Pepe Rendón, Maggie, Dayna, Verito, Wendy “y sus reflexiones sobre el fénix”, Clau Lizaldi, Kalimba “mención especial para el negrito y toda la tarea que me dejó acerca de José el Soñador”, María Creel, Majo y Alejandro “GoodbyeFrantz por tu experiencia y las gotitas de felicidad”, Cathia Barajas por no bajarse del barco en MS y obvio a mis papás, hermano, abuelita y a mi Koala “mamá no tengas miedo, eres muy valiente”) todoooos hicieron de mi estancia hospitalaria una verdadera fiesta, gracias por acompañarme a caminar jalando el carrito del suero con medicinas para evitarme los esfuerzos, gracias por sus galletas, chocolates, bromas, abrazos, globos, flores, cartas, mensajes, fotos, por mandarme cenas sorpresas, por mi tele en recuperación, libros y sobre todo por su cariño y oraciones. Gracias también a quienes me soltaron, porque soltar también es un acto de amor (aunque duela). Gracias a las mamás del colegio, misses y en especial a Pili.

Soy muy afortunada porque mi lista de agradecimiento podría ser más larga, gracias por tantas muestras de cariño, si omito algunos nombres no es por que no sean importantes, de verdad gracias…

#FuckCancer

 

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Fotos Antes de la Operación

 

 

Durante la Operación

 

 Mensajes Importantes 

 

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